
Los niños y niñas con dificultades en el neurodesarrollo son más vulnerables a presentar problemas de conducta. Estos pueden estar relacionados con:
Dificultades en la comunicación o en la interacción social.
Problemas para gestionar emociones.
Rigidez en los comportamientos
A menudo, se recurre a estrategias negativas o reactivas (regañar, castigar, retirar privilegios, etc.). Aunque a veces puedan funcionar en el corto plazo, suelen perder eficacia con rapidez y generan un clima negativo en la convivencia.
En IRIDIA apostamos por el Apoyo Conductual Positivo (ACP) para afrontar estas conductas. Es un enfoque preventivo, proactivo y basado en la evidencia científica. Este modelo nos ayuda a comprender las conductas desafiantes y a transformarlas de manera positiva.
El pilar del ACP es la comprensión de la conducta:
Todo ello desde un enfoque respetuoso, centrado en promover habilidades y crear hábitos de convivencia positiva.

Este servicio está pensado para acompañar a las familias que tienen dificultades en el manejo de la conducta de sus hijos/as.
El proceso se desarrolla en tres fases: