El objetivo de esta sección es ayudar a los profesionales que realizan evaluaciones de personas con trastornos del desarrollo a reflexionar sobre su práctica, así como poner a su disposición información y herramientas que les ayuden a mejorar su labor.
El objetivo de la evaluación es responder con claridad y eficiencia a las dudas de la familia, que podemos agrupar en dos:
Dar respuesta a esta pregunta implica hacer un diagnóstico claro que explique las limitaciones que presenta el niño o la niña. Para realizar el diagnóstico, se hace necesaria la evaluación exhaustiva de las competencias de la persona evaluada, puesto que el diagnóstico de un niño no nos informa de sus necesidades concretas.
Esta pregunta agrupa muchas dudas: ¿qué hay que hacer para ayudarle? ¿qué debo enseñarle?, ¿cómo se lo enseño?, ¿quién puede ayudarme?, ¿dónde debo acudir?… Responder a todas estas preguntas implica entender la evaluación como el primer paso de un proceso: el apoyo a las personas con trastornos del desarrollo y sus familias.
Por tanto, uno de los resultados esenciales de la evaluación deberá ser el planteamiento claro de objetivos de intervención. Además, debemos indicar cuáles son las herramientas y los procedimientos más adecuados para lograr esos objetivos. No podemos olvidar la necesidad de derivarles hacia servicios de apoyo especializados.
Asumir este compromiso tiene importantes implicaciones. Por un lado, es recomendable que el profesional sea un experto en el apoyo a las personas con Trastorno del Espectro del Autismo. Por otro, debemos organizar el proceso de evaluación para dar respuesta a todas estas preguntas.
Desde hace unos años se han realizado diversos trabajos que recogen guías de buenas prácticas en la evaluación y el diagnóstico de personas con trastornos del espectro de autismo. Estos trabajos recogen recomendaciones sobre cómo realizar una evaluación, las competencias que se deben evaluar y cómo hacerlo, qué pruebas utilizar, las pruebas médicas que se deben recomendar…etc.
Medidas que debe incluir la evaluación:
Existe un claro consenso entre los expertos nacionales e internacionales en recomendar que las evaluaciones de niños con sospecha de presentar un trastorno generalizado del desarrollo incluyan:
Áreas que debe incluir la evaluación:
Informe escrito de la evaluación:
El proceso de evaluación y diagnóstico debe finalizar con un informe por escrito en el que se describan con claridad los resultados de la evaluación y las necesidades de la persona evaluada. Así mismo, debe incluir orientaciones para promover su desarrollo y derivaciones a servicios de apoyo especializados.
The Screening and Diagnosis of Autistic Spectrum Disorders. Journal of Autism and Developmental Disorders Vol. 29, No. 6.
Filipeck, P.A. y cols (1999)
Guía de buena práctica para el diagnóstico de los trastornos del espectro autista. Revista de Neurología ; 41 (5): 299-310.
Díez-Cuervo, A. y cols. (2005)
Las pruebas más recomendables en una valoración diagnóstica en un caso de TEA son las siguientes:
Una evaluación diagnóstica de calidad requiere el uso de al menos una herramienta específica de autismo, siendo recomendable el uso de ambas. Algunas de las herramientas más recomendadas internacionalmente son:
Toda evaluación de calidad debe concluir con la elaboración de un informe escrito que recoja de manera exhaustiva, clara y estructurada los resultados de la evaluación, y la devolución de este informe escrito a la familia. Debemos planificar una reunión en la que expliquemos a la familia los resultados de la evaluación, así como las necesidades del niño y los pasos a dar para encontrar el apoyo adecuado. La reunión debe realizarse en un entorno tranquilo, que permita responder a todas las dudas planteadas por la familia y el informe debe usar un lenguaje sin tecnicismos, comprensible para ellos.
Informe escrito de evaluación:
La Asociación Autism Speaks ha editado en inglés una Guía para informar adecuadamente sobre el diagnóstico, junto con vídeos en los que se comentan las claves principales. En la guía, ofrecen información sobre:
Otro recurso útil es el protocolo de Buckman sobre la comunicación de malas noticias. Se considera una «mala noticia» a aquella que rompe las expectativas de la persona, por lo que dar el diagnóstico de TEA puede encajar dentro de esta categoría. Puedes tener más información en los siguientes documentos: